Todos aquellos que en su labor necesitan dirigirse a clientes potenciales o prospectos tienen el reto de identificar de la mejor manera a sus públicos objetivo y en esta era en donde predomina el marketing digital, incluso dirigirse a nivel individual a lo que se ha denominado buyer persona.
Captar la atención, necesidades, expectativas emociones de estos públicos o personas es una actividad cada ves más demandante, las clasificaciones aun cuando son generalidades ayudan a delimitar estos rasgos, por ejemplo, las clasificaciones usadas por rangos de edades como las generaciones Baby Boommers (1945-1964), Generación X (1965-1980), Y o Millennials (1981-1996) y Z o Centennialls(1996- ?), ayudan para dar referencia de situaciones generacionales, hábitos, preferencias de consumo, preferencias políticas y de socialización.Hoy día a través del registro digital podemos identificar mucho mejor las tendencias, hábitos de compra y movilidad de los segmentos de nuestro interés, pero ¿es suficiente esto o solo estamos estandarizando a través de la data dura del mundo digital?
Si bien siempre se habla de la brecha generacional es verdaderamente única la situación actual de pandemia, en donde como nunca se han mezclado las formas de comunicación y mercadotecnia tradicional y On-line, se convive en espacios cerrados, y las diferencias de grupos generacionales se agudiza por la necesidad impuesta de no salir, un ejemplo es el uso de plataformas digitales de videoconferencia ya sea para trabajo o clases escolares, los muchachos de bachillerato y universidad tienen material de sobra para hacer mofa por medio de memes o videos editados de las dificultades de sus maestros de adaptarse al uso estas tecnologías, por el contrario los Centennials presentan más dificultad de manejar la frustración del encierro y la falta de actividades aunque reconocen que la parte buena de esta situación es que están siendo forzados a usar de manera más creativa su imaginación y podrían estar conociendo el hartazgo del uso de dispositivos electrónicos, ¿se podría estar dando un fenómeno en el que los más jóvenes busquen experiencias que eran propias de los Babyboomers? Por ejemplo, salir a lugares desconocidos y solitarios, trabajo comunitario, interés por la política, y actividades que no tengan que ver con las tecnologías de la información, aún es temprano para aventurar una respuesta, pero lo que si podemos hacer es estar atentos a los cambios de nuestros públicos y el nacimiento de las nuevas generaciones.
Después de esta pandemia provocada por el Covid-19 vendrá una nueva generación que experimentará un mundo no solo cambiante como lo es ahora, sino que deberá procesar de manera única una niñez marcada por las alertas sanitarias, una recuperación económica difícil como nunca se había vivido en el mundo y seguramente con un nivel de exigencia más alto a la hora de recibir comunicación, publicidad y contenidos de mercadotecnia digital, convencerlos a que se enamoren de marcas o empresas será un reto. No es lo mismo que los consumidores tengan una experiencia de compra que consideren adecuada haciendo sus compras por medio de comercio electrónico, cuando así lo deciden, a que se vean forzados a hacerlo por una necesidad sanitaria, ahora en el confinamiento el objeto del deseo es la necesidad de salir, socializar, tocar y tener una experiencia de compra personal y personalizada. ¿Estaremos en un back to basis para conocer y entender los verdaderos motivadores del comportamiento de compra y el journey de los nuevos consumidores post pandemia?…